Además, The Morgan Library dispone de otros espacios con exposiciones temporales y permanentes. En esta ocasión, tuvimos la suerte de poder admirar la exposición dedicada a "El Principito", con manuscritos originales y bocetos de las ilustraciones que acompañarían a la publicación. También curioseé el resto de la exposición, y tomé algunas fotografías de cartas y manuscritos que me parecieron interesantes.
Me sorprendí gratamente al descubrir un cuadro de Joaquín Sorolla en la zona de la exposición permanente, y no dudé en tomar un fotografía al retrato de Frances Tracy Morgan.


Desde allí, la ruta prosiguió por la 5th Av en dirección al Rockefeller Center. ¡¡Qué emoción!! ¡¡qué ganas de conocer este lugar y en estas fechas!! El mundialmente conocido árbol de navidad del Rockefeller Center ya estaba instalado y su encendido programado para el día 30 de noviembre, por lo que decidimos que teníamos que volver aquella noche para verlo en todo su esplendor. Rockefeller Center me impresionó, aunque me pareció más pequeño de lo que imaginaba. La pista de patinaje abajo apenas pude verla porque estaba todo abarrotado de gente, aunque sí que pudimos hacernos algunas fotos de recuerdo. Justo al otro lado, enfrente del Rockefeller Center se encuentran los también famosos almacenes Saks, que ya se encontraban adornados con la típica decoración navideña. Impresionante también, aunque había que regresar de noche para ver el alumbrado.



Desde aquí, nos dirigimos al Top of the Rock, junto a Rockefeller Center. También teníamos entrada incluida en el paquete del viaje para acceder a lo más alto, donde no hay cristales que impidan tomar las mejores fotografías. Las vistas de NY desde el Top of the Rock son impresionantes. Cargar con mi cámara Nikon y mi lente de 18-300 mm tiene su recompensa cuando puedes realizar fotografías tan espectaculares. Aquí, además de tomar fotografías de las vistas, tuvimos un momento de exaltación de la admiración a nuestras queridas Sol Aguirre y Bianca Porcar, y todas nos aprovechamos de la paciencia y el buen hacer de Marisa y su estupendo Iphone, que permite captar unas fotografías increíbles, para inmortalizar ese momento junto a nuestras anfitrionas. También hubo fotos de grupo, y muchas risas. El propio Top of the Rock dispone de un set para tomar fotografías de grupo simulando la conocida fotografía en blanco y negro de los trabajadores colgados de aquella viga. Este fue otro momento estelar, nos reímos muchísimo, y las fotos quedaron para el recuerdo colectivo.






Terminada la visita, continuamos nuestra ruta a pie pasando junto al Radio City Music Hall, en dirección Columbus Circle. Por el camino pude tomar numerosas instantáneas de la vida neoyorkina. Los puestos de perritos calientes, los taxis amarillos, los altísimos edificios y alguna que otra curiosidad que iba encontrando a mi paso.
Una vez en Columbus, comimos en el interior del centro comercial Time Warner Center, donde compramos la comida en un supermercado que dispone de una especie de self-service que te permite elegir cajas de cartón de diferente tamaño y llenarlas de comida a tu antojo, de entre la extensa variedad que ofrecen. Se paga al peso. Conseguimos unas mesas al final del local, y allí nos sentamos a comer y a descansar un rato. La comida estaba buena y es variada. Yo opté principalmente por verduras, arroz, unas bolitas parecidas a nuestra croquetas, y algo de pasta.
Después de comer, proseguimos nuestra ruta en dirección Central Park, deteniéndonos frente al famoso edificio Dakota, donde asesinaron a John Lennon y donde aún vive su viuda, Yoko Ono. Ubicado en la esquina de la calle 72 y el Central Park West, es un edificio majestuoso y lleno de historia.
Desde aquí, continuamos nuestra ruta que comenzó a convertirse en maratón cuando Sol se percató de que íbamos tarde a nuestra puesta de sol frente al lago de Jaqueline Kennedy Onassis. En estas fechas, el sol se pone a las 16:30 h en Nueva York. Todavía teníamos que atravesar Central Park y visitar el famoso Bow Bridge. Así que, encabezando la marcha, iba Sol con el turbo puesto y todas detrás, con la lengua fuera. Pero gracias a ello pudimos ver y fotografiar el Bow Bridge, la plaza de la Bethesda Fountain, y continuar en dirección al MET (Metropolitan Museum), cuya fachada al menos pude admirar y fotografiar rápidamente, así como grabar algunos vídeos del entorno.
Continuamos nuestra maratón pasando por delante del Guggenheim Museum, que al igual que el MET, solo tuve ocasión de admirar desde el exterior, hasta que finalmente llegamos a nuestro destino: Jacqueline Keneddy Onassis Reservoir, para deleitarnos con el atarceder desde el east side de esta reserva.
¡¡Y ya creo que lo conseguimos!! ¡¡Agotadas, pero lo conseguimos!!! Fue un momento mágico. Nos pusimos los auriculares y admiramos la puesta de sol escuchando "Nature Boy", de Tony Bennett, recomendada por Sol. Pasamos bastante rato allí. Contemplando la belleza que teníamos delante. El atardecer. Cada una a lo suyo. Yo, como no podía ser de otra manera, tomando fotos, para captar la esencia de ese momento, y recordarlo siempre. Hubo lloros, alguien se emocionó.
Y desde aquí, de vuelta al hotel. Caminamos un rato todas juntas, y entramos en la tienda de Ralph Lauren para ir el "restroom", como se llama allí al baño o lavabo. Momento de "glamour" total al entrar en la tienda. ¡¡¡Guaauuuu!!!!
Por el camino de vuelta, otros escaparates "Fashions" llamaron nuestra atención.
La ruta había llegado a su fin, pero para algunas de nosotras quedaba otro acontecimiento por vivir ese gran día. The Friends Experience (130 E 23rd St, NYC). Una exposición dedicada a la mítica serie de TV Friends, con los escenarios replicados al milímetro. Para llegar hasta allí tuvimos que coger el metro, porque ya íbamos con el tiempo justo (nuestra entrada era para las 7 p.m) y estábamos agotadas de tanto andar. Lo bueno es que está muy cerca del hotel, por lo que una vez terminada la visita, a las 8:15 p.m, pudimos regresar andando hasta el Made Hotel.
The Friends Experience es súper divertido, y si eres fan de la serie lo vas a disfrutar muchísimo. Yo no lo soy, pero estaba tan feliz, que disfruté como una niña. El momento en el que el pantallón se abre y aparece la fuente y el sofá naranja es impresionante. Todas gritando como locas. Lo pasamos genial. Disfruté enormemente con mis compañeras, hubo una gran conexión. Nos hicimos muchísimas fotografías en cámaras habilitadas en cada estancia y que luego pagas a la salida. También con el móvil. Siempre tendré un recuerdo especial de este momento, porque me lo pasé verdaderamente bien, y en las fotos se refleja.




Cuando terminamos (nos echaron a eso de las 8:15 p.m), con nuestras entradas premium nos regalaron unas tote bags, aunque hubo decepción general porque esperábamos algo mejor por el precio de la entrada (cerca de 60 $). Desde allí nos dirigimos al hotel, pasando primero por el supermercado Trader Joe´s (200 E 32nd St, NYC) para comprar algo de cena, que comeríamos en el hall del hotel. Allí descargué las fotografías que habíamos hecho en el Top of the Rock durante la mañana, y tratamos de descargar las fotos de The Friends Experience.
El día llegó a su fin y yo estaba muerta de cansancio y de dolor de pies. Los casi 20 km recorridos me habían dejado molida, puesto que no estaba entrenada para ello. Una ducha caliente y a la cama. Elección de ropa para el día siguiente, que anunciaba lluvias, y a dormir.
Aún así, la excitación del día vivido y la expectación por lo que aún quedaba por disfrutar me hicieron despertarme nuevamente sobre las 4 de la mañana, y volver a dormirme hasta que sonó el despertador. ¿Qué nuevas aventuras nos esperaban el 27 de noviembre?
Maravilloso primer día de ruta. Y muy bien descrito y detallado, así nunca se nos olvidará ¡Gracias Cristi!
ResponderEliminarMe ha encantado leerlo ❤️
ResponderEliminarMe ha encantado leerlo y recordar el día con detalle. Gracias Cristil.
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